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lunes, 15 de marzo de 2010

Quieren transferir el servicio de cloacas a la Cooperativa de Agua Potable

Si bien no se ha brindado información oficial al respecto, la propuesta del intendente Trinchieri está siendo debatida en el seno del Consejo de Administración de la Cooperativa de Provisión de Agua Potable desde hace varios meses.

El intendente Oscar Trinchieri quiere transferir la gestión del servicio de desagües cloacales a la Cooperativa de Provisión de Agua Potable, una pretensión que causa un fuerte debate en el seno del Consejo de Administración de la entidad. Si bien es cierto que en otras localidades que no están bajo jurisdicción de Aguas Santafesinas Sociedad Anónima (ASSA) la prestación de los dos servicios básicos están a cargo de cooperativas locales, en nuestra ciudad los desagües cloacales se encuentran bajo la órbita de la administración municipal. Por otro lado, como reconocieron las fuentes consultadas por Primero Sunchales, dicho servicio hoy afronta serios problemas que necesitan de una fuerte inversión para su resolución.

Dentro del seno de la Cooperativa las opiniones están divididas, aunque prevalece entre los consejeros una saludable prudencia con respecto a la situación en que se encuentra actualmente el servicio, con una red al borde de la obsolescencia y un complejo de tratamiento de desechos que se encuentra al límite de su capacidad y deberá ser ampliado en un plazo no muy lejano. Con todo, el intendente convocó recientemente a los directivos de la entidad para discutir su eventual traspaso y estos le pidieron tiempo para analizar los números y buscar alternativas que hagan posible su concreción, por más dificultosa que esta sea.

Servicio inviable

En principio, las lecturas superficiales de los números demuestran que el servicio de desagües cloacales es prácticamente inviable, no solamente por el estado de la red y las necesidades concretas de inversión, sino por la tarifa que en concepto de mantenimiento se cobra a los usuarios. En ese sentido, uno de los directivos consultados por Primero Sunchales reconoció que los valores actuales “deberían multiplicarse por diez” para que el servicio sea sustentable y pueda autofinanciarse, lo que significaría que un usuario que en la actualidad abona entre 5 o 6 pesos, pase a abonar 50 o 60.

Posiciones encontradas

Los consejeros que se oponen al traspaso del servicio consideran que la Cooperativa no debe perder el equilibrio que en su momento perdió al afrontar los desafíos que le impuso la necesidad de proveer agua potable a la comunidad prácticamente sin ayuda estatal de ningún tipo. Gracias a decisiones que en su momento fueron criticadas pero con el tiempo demostraron ser acertadas como la adquisición de la planta potabilizadora y el recambio de la red de distribución domiciliaria, la Cooperativa logró dejar atrás los momentos difíciles y hoy no debe arriesgar su estabilidad haciéndose cargo de un servicio que se encuentra en serias dificultades.

No obstante, dentro del Consejo de Administración también hay quienes consideran que con las condiciones necesarias como un marco tarifario realista y financiamiento estatal, la propuesta del intendente podría llegar a ser viable.

¿Y el Concejo?

Cualquier resolución que se adopte deberá ser refrendada por el Concejo Municipal, institución que hasta el momento ha permanecido al margen de este trascendente debate y en donde el oficialismo hoy se encuentra en minoría. Para un miembro de la oposición consultado por Primero Sunchales es obvio que el intendente quiere desligarse de un grave problema, transfiriéndolo a una entidad privada de carácter cooperativo, siguiendo el modelo adoptado por el Estado provincial a lo largo del último cuarto de siglo, cuando se desligó de la prestación de servicios esenciales e incluso los privatizó en aquellas localidades en los que estaban bajo su órbita y por lo tanto, cualquier decisión debe ser analizada concienzudamente ya que podría afectar los intereses de la comunidad a lo largo de las próximas décadas.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Sunchales permanece ausente en el debate por la reforma impositiva


Como si no necesitara más recursos y no tuviera problemas por resolver, el gobierno municipal decidió mantenerse al margen del intenso debate que se está llevando a cabo a nivel provincial por la reforma impositiva.

Paradójicamente la ciudad no ha participado hasta el momento de las reuniones que desde hace unas semanas vienen manteniendo intendentes y jefes comunales de toda la provincia con representantes de la administración santafesina y legisladores para consensuar cambios al proyecto de reforma impositiva. Si bien Sunchales no forma parte de de la Comisión Fiscal y de la Comisión Paritaria que integran otras localidades de la provincia, resulta por lo menos incongruente que el intendente Oscar Trinchieri no demuestre interés por el debate que se está dando en la Legislatura, puesto que ha solicitado al Concejo Municipal un importante incremento de tributos urbanos y rurales para el año próximo que la oposición ya anticipó que podría no aprobar.
El representante sunchalense no asistió a ninguna de las convocatorias formuladas por el gobernador Hermes Binner y por la Legislatura para acordar las modificaciones necesarias que destraben el tratamiento del proyecto de reforma tributaria. Todo indica que Trinchieri prefiere hacer recaer el esfuerzo necesario para poder pagar los salarios de los empleados públicos y mantener la prestación de los servicios sobre los contribuyentes sunchalenses, en lugar de reclamar a las administraciones provincial y nacional una distribución más equitativa de recursos.
El gobierno santafesino convocó justamente a todos los intendentes y jefes comunales de la provincia para que se interioricen sobre los beneficios que tendrá para cada una de sus comunidades la reforma tributaria planteada que el PJ intenta obstaculizar tanto en Diputados como en Senadores. Sin embargo y pese a que en caso de aprobarse la propuesta significaría una cantidad nada desdeñable de recursos, el intendente Trinchieri se mantuvo totalmente al margen de las negociaciones mantenidas entre el oficialismo y la oposición.

Sciara visitó la Legislatura
El ministro de Economía de la provincia, Ángel Sciara, visitó ayer la Legislatura y recordó que el proyecto de presupuesto elevado arroja un resultado financiero negativo del orden de los 1.825 millones de pesos. Una parte –225 millones– corresponde a créditos ya concedidos; en tanto, resta cubrir los 1.600 millones de pesos restantes. También se refirió a la “rígida estructura de gastos” que tiene la provincia de Santa Fe. En ese sentido, recordó que “el 75% de los gastos corrientes están concentrados en salarios y coparticipación a municipios y comunas”.
Según detalló Sciara con respecto a la fuente de financiamiento del déficit, la armonización tributaria aportaría casi la mitad de esos recursos. De 1.158 millones de pesos de recaudación adicional, 826 millones serían para la provincia, mientras que los otros 332 millones se coparticiparían a los municipios y comunas.
En cuanto al pedido de autorización para tomar endeudamiento, el ministro explicó que no se puede especificar a priori por qué monto y a qué proyectos se destinará.
“Cuando sepamos los proyectos específicos que tenemos que financiar, los enviaremos a la Legislatura. Pero ahora tenemos que cubrir un déficit imposible de contener dada la rigidez del gasto. Al ser un presupuesto se trata de adelantar lo que va a acontecer en 2010, se hacen previsiones de lo que se estima se va a gastar y recaudar. Si a través de la armonización recaudamos más de lo previsto, el déficit se achicará y entonces la necesidad de endeudamiento será menor”, argumentó.

viernes, 16 de octubre de 2009

Trinchieri se desprende de oportunistas y busca apoyo en la mesa chica del Vecinalismo


La ratificación del hermano del intendente quien incluso fue premiado con un ascenso, prefigura una gestión marcada por el personalismo. La incógnita es si más allá de los recambios se mantendrán las políticas públicas que generaron el rechazo de la comunidad. El dato más positivo es la designación de Gloria Gallardo en el área de desarrollo social


La reacción del mandatario es positiva y se ajusta a la magnitud de la catástrofe electoral que sufrió el gobierno en las legislativas del mes pasado. Sin embargo, más allá del recambio de nombres queda la duda sobre la continuidad de las políticas implementadas a lo largo de los dos últimos años que generaron un rechazo casi unánime de la sociedad. Por otro lado, no es cierto que hayan dejado el gabinete sus miembros más cuestionados porque continúan en sus cargos el propio hermano del intendente -quien no solamente fue confirmado sino también ascendido en la estructura administrativa- y Elvio Samudio.
Al igual que en situaciones similares que vivió en el pasado, tras la derrota electoral Trinchieri se repliega sobre el núcleo más duro de su pequeño partido, conformado por su propia familia y por lo que alguna vez se definió como el “clan Garrini”, desprendiéndose de los socios circunstanciales que en las sucesivas administraciones suman sus adhesiones a cambio de cargos públicos. En esta oportunidad los caídos en desgracia son la secretaria de Desarrollo Social y Económico, Griselda de Bocco, y el subsecretario de Comunicación, Elvio Saravia.
La inclusión de un solo nombre nuevo en el nuevo organigrama demuestra una vez más que el intendente tiene enormes dificultades para atraer a figuras de trayectoria y prestigio a la función pública, dificultad que la tremenda derrota de las últimas legislativas no ha hecho más que acrecentar.
Al igual que en diciembre de 2007, este viejo problema vuelve a dejar grietas en la estructura administrativa, incluso en los mismos sitios: Gobierno, Obras Públicas y Comunicación, cuyos cargos han sido cubiertos con funcionarios de escasa actuación pública.
La diferencia estará dada, indudablemente, en Desarrollo Social y Económico que ahora pasará a llamarse Coordinación y Desarrollo y que estará en manos de una de las dirigentes más enérgicas y capaces del vecinalismo actual, Gloria Gallardo.
El ascenso del controvertido hermano del mandatario solamente se entiende a través de la concentración de decisiones en la mesa chica del vecinalismo, hecho que augura una gestión crecientemente personalista que solamente podrá ser atenuada por la mayoría opositora del próximo Concejo.
Lamentablemente en materia de Comunicación el mandatario no aclaró si se corregirán los excesos cometidos durante la efímera y controvertida gestión de Saravia, manteniendo un nivel de gastos que no tiene precedentes en la historia de la ciudad.
Por último, hubiera sido conveniente que el intendente, durante su exposición a los medios, puntualizara cuáles fueron las decisiones de su gestión que generaron el rechazo casi unánime de la comunidad.

martes, 13 de octubre de 2009

Expectativas por posibles recambios en el Gabinete municipal

En las primarias la ciudadanía se expresó inequívocamente pero Trinchieri respondió de manera tibia, apartando a un funcionario de actuación irrelevante. Hace quince días, en las legislativas, los sunchalenses volvieron a expresar su insatisfacción de manera contundente. ¿Volverá el intendente a subestimar la inconfundible voz de los ciudadanos?

A quince días del desastre electoral del 27 de septiembre, el intendente Oscar Trinchieri se dispone a anunciar cambios en su gabinete de gobierno. Según fuentes extraoficiales, el mandatario habría confeccionado el nuevo organigrama municipal que acompaña los proyectos de ordenanza presupuestaria y tributaria con los que piensa encarar el tercer año de su gestión.
Con la experiencia de las primarias demasiado fresca, Trinchieri debe decidir la intensidad de las señales que piensa dar a la comunidad para convencerla sobre la existencia de una genuina voluntad de cambio. Muchos se preguntan si su proverbial soberbia lo empujará a cometer un nuevo error, provocando cambios superficiales o meramente cosméticos en su equipo de colaboradores, tal como aconteció cuando separó a Román González.
El sentido común indica que el mandatario debería tomar nota de lo sucedido en las legislativas, asumiendo que el 80 por ciento de los sunchalenses que concurrieron a votar no están conformes con los resultados de su administración, introduciendo cambios significativos en su equipo de colaboradores. En ese sentido, las miradas de la sociedad apuntan a los dos grandes derrotados de las primarias y del 27 de septiembre, Héctor Madoery y Elvio Saravia.
El principal problema con que se enfrenta el mandatario es la falta de candidatos aceptables para cubrir las eventuales vacantes que se podrían producir en el nuevo organigrama. Al efecto hay que recordar que la caprichosa conformación actual del Gabinete obedece en gran medida a esa imposibilidad de tentar a figuras de trayectoria y capacidad probadas. El sobredimensionamiento de las áreas a cargo de Madoery (Gobierno y Obras Públicas) y Saravia (Comunicación), así lo demuestra.
Si en el caso de Gobierno la sociedad expresó su descontento acerca de la falta de resultados concretos para combatir la inseguridad y el delito, en el área de Comunicación se castigó la soberbia de su responsable y la falta de transparencia y austeridad en el manejo de las partidas de publicidad oficial.

Divorcio de la realidad
Sin embargo el error que peores consecuencias tuvo fue la coexistencia de una comunicación sobredimensionada donde abundaron los medios condescendientes con una gestión que en los hechos tuvo durante sus dos primeros años muy pocos resultados concretos por exhibir. Este virtual divorcio de la realidad tuvo la virtud de aislar a la administración, dejándola a merced de una opinión pública caracterizada por un descontento creciente.
La responsabilidad por los gruesos errores cometidos no atañe solamente a estos dos funcionarios que por otro lado ya fueron aleccionados por la ciudadanía en los dos últimos comicios, sino también al intendente y al resto del equipo de gobierno.

jueves, 8 de octubre de 2009

Descartan que Trinchieri no estuviera al tanto de desmanejos en la publicidad oficial

Para Horacio Bertoglio es improbable que el intendente Trinchieri no estuviera al tanto de la interrupción de la pauta de publicidad oficial dispuesta por el subsecretario de Comunicación Elvio Saravia el día 29 del pasado mes. El edil demoprogresista fue el encargado de fundamentar el pedido de informes presentado por toda la oposición en la última sesión del Concejo Deliberante, ante el silencio de los miembros del bloque oficialista. “¿Quién puede creer eso? ¿Un subsecretario tomando esa medida, precisa, con fecha de febrero 2010 para volver a conversar con los medios, sin que el jefe lo sepa? Muy obvio lo de matemos al mensajero”, dijo ayer el concejal, quien pidió al intendente Trinchieri que “asuma las consecuencias de las medidas improvisadas que toma”.
Durante la sesión del lunes Bertoglio aseguró lamentar haber acertado cuando señaló que “no había política comunicacional en esta administración. Se procede reactivamente a la demanda de la gente, nunca con un plan, estrategia o consecuencia” y consideró que más grave que “el encargado del área no tenga idea del tema, es que el intendente no tiene la menor idea previa sobre el asunto”.
Asimismo se preguntó qué hará la gestión “con las necesidades de comunicación institucional desde 1º octubre hasta 1º de febrero, ¿acaso no hay qué comunicar temas estacionales como el dengue, la gripe a, la alcoholemia, el tránsito, etc.?”. Ni esa ni el resto de las preguntas que formuló recibieron siquiera un ensayo de explicación por parte de los miembros del bloque oficialista, quienes guardaron un sugestivo silencio que podría denotar un malestar creciente con el funcionario que desató el escándalo.

Destino de 100 mil pesos
Bertoglio pidió que se explique en qué se gastaron los 100 mil pesos presupuestados, con qué criterios y en base a qué previsiones comunicacionales. También sobre la forma en que se comunicará de aquí en más y de dónde provendrán los recursos necesarios.
Por último se preguntó por qué la administración vecinalista no solicitó al Concejo Deliberante una reconducción de partidas que hubiera evitado la interrupción de las pautas y sobre todo, un sinceramiento del manejo de los fondos destinados a la publicidad oficial de la Municipalidad.

jueves, 1 de octubre de 2009

Trinchieri no encuentra reemplazantes para el nuevo Gabinete

El intendente en una de sus últimas apariciones públicas.

El recambio del Gabinete se demora no por falta de decisión política sino por escasez de reemplazantes. Hoy el principal problema del intendente Oscar Trinchieri no es haber perdido la elección legislativa por casi 40 puntos porcentuales, quedando en minoría en el Concejo Deliberante, sino la dificultad de encontrar reemplazantes para los funcionarios que pronto dejarán de integrar su equipo de colaboradores.
Si en diciembre de 2007 Trinchieri tuvo dificultades para conformar el Gabinete con el cual se embarcó en su cuarta gestión al frente de la administración municipal, tras la dura derrota recibida el 27 de septiembre, resulta lógico que experimente mayores dificultades para completar los cargos que pronto quedarán vacantes como una consecuencia lógica del durísimo traspié electoral.
¿Por qué la administración pública resulta menos atractiva durante la gestión Vecinalista? En primer lugar porque se trata de un tipo de gestión que roza lo unipersonal y que no se basa en un plan preestablecido, sino que por el contrario, se encuentra atada a los caprichos del líder partidario y su entorno más cercano que está conformado por su hermano y figuras históricas como Alma y Claudia Garrini. Ningún funcionario serio puede sobrevivir por mucho tiempo en un ambiente donde predomina la arbitrariedad.
Como se dijo, el problema no es nuevo, aunque ante la imposibilidad de atraer a funcionarios capacitados y probos, últimamente Trinchieri viene optando por ofrecer cargos a jóvenes advenedizos y de una ambición desmedida que ven la función pública como una forma de asegurarse ingresos y privilegios que no podrían obtener en la actividad privada, modalidad que desprestigia aún más la imagen de la gestión.
En ese sentido, debe destacarse que Trinchieri también apeló a la alternativa de tentar a ex funcionarios de la gestión anterior, aunque por el momento sin éxito alguno.
El problema del intendente es que su gestión no solamente genera desconfianza en la población sino lo que es peor, también en el reducido grupo de ciudadanos que podrían realizar interesantes aportes a la comunidad a través de la función pública. No habrá de sorprender, entonces, que el próximo Gabinete municipal esté colmado de jóvenes profesionales ignotos y carentes de experiencias válidas, prácticamente sin arraigo alguno en la comunidad, ocupando cargos que se superponen o que corresponden a áreas que están sobre o infra dimensionadas. El caso del área de Comunicación es paradigmático, ya que en una ciudad como la nuestra nunca puede tener la misma jerarquía que Obras Públicas, como acontece en la actualidad.

martes, 29 de septiembre de 2009

Trinchieri todavía no logra asimilar la derrota

El estupor es tal que ayer ni siquiera se publicaron los resultados de los comicios en la web oficial del municipio.


La cúpula partidaria parece no haber reaccionado tras la categórica derrota sufrida en las urnas. Según fuentes extraoficiales, el intendente no concurrió ayer a su despacho, tal como lo hace habitualmente. Hasta el momento, el único funcionario que ensayó una explicación pública fue el secretario de Gobierno, Héctor Madoery, quien afirmó que no toma el resultado adverso de los comicios “como una derrota” sino como un llamado de atención, “un golpe a la puerta que nos debe hacer revisar ciertas cosas para seguir trabajando”.
Es obvio que una frustración tan contundente provocará fisuras no solamente en la reducida estructura partidaria, sino también en el gabinete de gobierno de Oscar Trinchieri. En ese sentido, si el traspié en las primarias causó el alejamiento de Román González, es probable que el revés del domingo termine desencadenando más dimisiones. Entre la lista de candidatos a dejar sus cargos figuran el propio Madoery y el subsecretario de Comunicación, Elvio Saravia, indudablemente los dos grandes derrotados de ambas citas electorales. Sin embargo, también cabe la posibilidad de que el intendente se desprenda de funcionarios que son muy cuestionados por la comunidad, como la secretaria de Desarrollo Social y Económico, Griselda Bocco y el subsecretario de Cultura, Deportes y Recreación, Elvio Samudio.
El caso del subsecretario de Servicios Públicos, Aldo Trinchieri, es diferente, puesto que si bien en el partido predomina la opinión de que el hermano del intendente no goza de la mejor imagen en la comunidad, sus miembros también son conscientes que es probable que el vínculo familiar termine pesando más a la hora de decidir su continuidad.
Con todo, una fuente partidaria reconoció ayer que para que se empiecen a tomar la decisiones primero es necesario que la cúpula dirigencial salga del estado de estupor en el que se encuentra. El golpe ha sido tal que la página oficial de la Municipalidad ni siquiera cargó ayer los resultados de los comicios locales, hecho que refleja la confusión y el estado de ánimo de la mayoría de los miembros del entorno del intendente Trinchieri.

Una realidad desvelada. El silencio oficial contrastó con el runrún que se apoderó de los medios de comunicación, incluso aquellos que durante los dos primeros años de la gestión se mostraron tolerantes hasta extremos grotescos como los periódicos Sunchales Hoy y El Eco. Luego de descubrir de manera repentina que la gran mayoría de los sunchalenses reprueba la cuarta gestión de Trinchieri al frente del gobierno municipal, estos medios de comunicación invitaron a los lectores a individualizar las razones que consideran han sido determinantes en las dos caídas inapelables que sufrió el Vecinalismo.
En realidad las explicaciones son muchas, aunque la principal está relacionada con el hecho ahora patente de que Trinchieri llegó al poder en diciembre de 2007 sin un plan de gobierno ni un equipo de colaboradores. La escasa participación que le sirvió para marginar a cualquier dirigente que pudiera disputar su liderazgo le terminó jugando en contra, ya que debió salir a buscar funcionarios de manera presurosa y sin criterio alguno. Como ejemplo resulta suficiente señalar que recién después de casi un año logró ocupar el área de Obras Públicas que durante varios meses permaneció a la deriva y bajo la órbita del secretario de Gobierno.
Desde mediados del año pasado sostengo que esta es la peor versión del Vecinalismo que hemos conocido los sunchalenses y los resultados de los dos últimos comicios me relevan de presentar cualquier prueba adicional a las que ya he enumerado suficientemente.
Pienso que Trinchieri es víctima del peor mal que puede afrontar un dirigente político: la falta de comprensión de los cambios que experimenta la sociedad. En ese sentido, puede decirse que todavía cree que puede gobernar Sunchales según el modo que hizo popular durante los años noventa, echando mano a acciones publicitarias que no tienen correspondencia en la realidad y apoyándose en un minúsculo grupo de dirigentes que ni siquiera se atreven a cuestionar su autoridad, aun cuando el barco parece encontrarse a la deriva, como en este caso.
Otra razón poderosa del desmoronamiento de la gestión estriba en las renovadas sospechas de arbitrariedad e incluso corrupción en el manejo de la cosa pública. El todavía irresuelto robo al Palacio Municipal dejó en los sunchalenses la misma inquietud y desasosiego que el robo de las recaudaciones de los carnavales sunchalenses. Simple coincidencia o no, este tipo de ilícitos contra el erario público donde parecen estar implicados miembros de la administración no tuvieron lugar durante la gestión anterior.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Para el Vecinalismo se cumplieron los peores pronósticos


La categórica victoria opositora sólo puede ser comparada con la rotunda derrota oficialista. Para el intendente Oscar Trinchieri los peores pronósticos se confirmaron ayer, poco después de las 20, cuando el escrutinio provisorio ratificó con leves variaciones la tendencia electoral expresada en las primarias de agosto pasado, dejando a la lista oficialista en el tercero y último lugar.
A diferencia de las primarias, ayer, 8 de cada 10 sunchalenses que concurrieron a sufragar optaron por los candidatos de la oposición, dejando al vecinalismo sin ninguna de las tres bancas que se pusieron en juego, redondeando una derrota que probablemente no tenga antecedentes, por lo menos en el pasado reciente de nuestra ciudad. Los 800 sufragios adicionales no fueron suficientes para detener una ola opositora que terminó arrasando en las urnas y dejando a Trinchieri en una posición sumamente debilitada, con minoría en el Concejo Deliberante.
De nada sirvieron la férrea defensa ensayada por la prensa escrita ni las encuestas manipuladas por portales electrónicos que el viernes curiosamente daban ganador a Héctor Madoery: el electorado sunchalense volvió a demostrar, en su gran mayoría, que no está conforme con la cuarta gestión de Trinchieri al frente de la administración municipal.
Con un nivel de participación del electorado imperceptiblemente menor al que se registró en las primarias, la distribución de los sufragios entre las tres fuerzas políticas tampoco deparó sorpresas, puesto que el Frente Progresista se impuso por un amplísimo margen al PJ que a su vez aventajó por una diferencia escasa al Vecinalismo. Según el escrutinio provisorio, la lista encabezada por el radical Leandro Lamberti y la socialista Cecilia Ghione obtuvo el 56,80 por ciento (6.027 sufragios), mientras que la lista que postulaba a José Marotti reunió el 20,70 por ciento (2.196 sufragios) y la lista de Héctor Madoery y Elvio Saravia el 19,30 por ciento (2.048 votos). De esta manera, el Frente Progresista se alzó con dos de las tres bancas en juego, mientras que el PJ se quedó con la restante, dejando al Vecinalismo con las manos vacías.
Votos del PDP. Una primera lectura de los resultados permite inferir que el Frente Progresista logró mantenerse a la cabeza de las preferencias del electorado sunchalense, aunque experimentó una leve merma con respecto a las primarias que como dije en este mismo espacio, puede deberse a una migración de sufragios que originalmente fueron al precandidato del PDP. Por otro lado, el Vecinalismo se benefició con una parte de esas voluntades que muy probablemente se encuentran ligadas al concejal Néstor Mosso, un tradicional aliado de Trinchieri.
El caso del PJ merece un análisis más detallado, aunque en principio puede afirmarse que se vio beneficiado por un porcentaje de sunchalenses que no aprueban la gestión de Trinchieri aunque no por ello están dispuestos a votar por el Frente Progresista.
Una cadena de errores. Más allá de la desaprobación generalizada hacia la gestión, el incuestionable resultado electoral de ayer deja en claro que en su desesperación Trinchieri cometió graves errores de estrategia, como por ejemplo, el hecho de no presentar una lista alternativa interna en las primarias, a lo que se le agregó su decisión de ponerse al frente de la campaña, plebiscitando su gobierno, tal como señalé hace unos días en este mismo espacio. Si la ciudadanía está disconforme con lo realizado en los últimos dos años resulta incomprensible que se la invite a opinar a través del voto.
Posibles recambios. Luego de perder las primarias el Vecinalismo intentó apaciguar los ánimos del electorado desprendiéndose del intrascendente subsecretario de Desarrollo Social Román González. La prenda ofrecida fue notablemente insuficiente. Ahora que el resultado se repite es probable que muchos sunchalenses aguarden un recambio en la administración que por lo menos involucre a los funcionarios más cuestionados como Elvio Samudio, Griselda Bocco y el propio hermano del intendente, Aldo Trinchieri, lista a la que obviamente también podrian sumarse los dos grandes derrotados de ayer: el secretario de Gobierno Héctor Madoery y el subsecretario de Comunicación Elvio Saravia.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Una prueba de fuego para el vecinalismo


¿Qué se puede esperar del domingo? La última cita con las urnas de 2009 provoca un tímido interés en los sunchalenses, es cierto, aunque de su resultado dependerá el rumbo político que seguirá la ciudad en los próximos dos años, prefigurando los comicios ejecutivos de 2011. A la hora de vislumbrar el comportamiento de los casi 10 mil sunchalenses que concurrirán a sufragar, puede servir el resultado de las primarias, donde el oficialismo sufrió uno de los peores reveses de su historia partidaria. No obstante, sería un error esperar que se repitan los mismos guarismos, ya que la elección del domingo es diferente, aunque no tanto como aseguran en el entorno del intendente Oscar Trinchieri.
Tras el sorpresivo traspié vecinalista, los medios de comunicación influenciados por el oficialismo apelaron a una falacia para intentar disimular lo indisimulable: que la lista no cuenta con candidatos capaces de revertir la pobre imagen que tiene la gestión municipal precisamente porque son piezas fundamentales de ella.
En efecto, el vecinalismo no permaneció al margen de las primarias del día 3 de agosto pasado, como señalaron falsamente los semanarios El Eco y Sunchales Hoy, dado que en este tipo de comicios -que pronto se instrumentarán a nivel nacional-, compiten en forma simultánea las listas internas y los partidos o coaliciones entre sí, incluso aquellas fuerzas que presentan una sola nómina de candidatos consensuada.
Si bien parte de la derrota obedeció a un error de estrategia, puesto que a diferencia del Frente Progresista el vecinalismo se vio perjudicado por una ausencia de competencia interna que generó desinterés en el electorado; una perfomance tan pobre implica necesariamente un cuestionamiento hacia la gestión, mucho más aún si se tiene en cuenta que los dos candidatos que encabezan la lista son piezas fundamentales del gabinete de Oscar Trinchieri. Así lo entendió el propio mandatario, quien luego de la derrota forzó la dimisión del subsecretario de Desarrollo Social y modificó la estrategia electoral, poniéndose al frente de la campaña proselitista y transformándola en una suerte de plebiscito sobre su propia gestión.
El problema estriba en que si 9 de cada 10 electores optaron hace poco más de un mes por los candidatos opositores precisamente porque no están satisfechos con la gestión municipal, la conversión de los comicios en una suerte de plebiscito, algo muy común en la política argentina actual, podría representar un grueso error, tanto o más grave que la elusión de la confrontación interna durante las primarias.
Con todo, es probable que el oficialismo experimente una “remontada”, aunque nadie puede decir a ciencia cierta si esta será suficiente para conservar una banca en el Concejo Deliberante. Como se recordará, en agosto la lista encabezada por Héctor Madoery y Elvio Saravia obtuvo poco más de 1200 votos, ubicándose en el tercero y último lugar, incluso detrás de la nómina del PJ. Si el domingo se repite el mismo caudal de sufragios, el partido de la familia Trinchieri necesitaría sumar alrededor de 800 votos para poder pelear la banca correspondiente a la minoría con cierta tranquilidad, un objetivo que en condiciones normales no resultaría difícil de alcanzar pero que en el contexto actual podría resultar muy dificultoso.
La pregunta es de dónde obtendrá el oficialismo el millar de sufragios que necesita para conservar por lo menos una banca. Lo más probable es que provengan de simpatizantes de la Democracia Progresista que supieron votar por un aliado incondicional del vecinalismo como Néstor Mosso, quienes se oponen a que la coalición integrada por su propio partido, el radicalismo y el socialismo predominen en el Concejo Deliberante y se perfilen como una clara opción de gobierno para el 2011. Sin embargo, esta posibilidad, si bien es cierta, no bastaría por sí misma para reunir el caudal que necesita el oficialismo para evitar quedar en minoría.
El principal problema que enfrenta el vecinalismo es que el PJ, una fuerza de la cual se viene sirviendo desde hace años, se ha posicionado como una alternativa minoritaria para el Concejo Deliberante. La perfomance del histórico José Marotti, quien logró imponerse a la dupla Madoery-Saravia en las primarias, así lo demuestra y constituye una opción para quienes no están satisfechos con la gestión de Trinchieri pero por cuestiones ideológicas no apoyan al Frente Progresista.
Por otro lado, para el vecinalismo no será fácil enfrentar una lista encabezada por Leandro Lamberti y Cecilia Ghione, en primer lugar porque el radical viene de obtener más de 4 mil sufragios en las primarias y se posiciona como un serio candidato a intendente para 2011 o 2015 y en segundo lugar porque la socialista goza del crédito que obtuvo durante sus cuatro años de gestión como concejala y hay una buena cantidad de sunchalenses que no quieren que sea desplazada del cuerpo deliberativo.
El intendente Trinchieri es consciente de las dificultades que enfrenta. Por eso se puso al frente de la campaña y en un gesto desesperado, convocó a los empleados municipales contratados para recordarles que si no votan por sus candidatos se quedarán sin trabajo.

martes, 22 de septiembre de 2009

Trinchieri presiona a municipales para que voten por sus candidatos


El mandatario municipal estableció un sistema de premios y castigos para que el personal contratado de la administración vote por los candidatos del oficialismo. Ante la posibilidad de sufrir una nueva derrota electoral, el líder vecinalista convocó a los empleados que no integran la planta permanente para anunciarles que recibirán una suma adicional de 200 pesos. Durante el encuentro desarrollado hace más de una semana, Trinchieri se ocupó de aclarar en repetidas oportunidades que continuarán recibiendo este tipo de gratificaciones “si hacen las cosas bien”, mientras que aquellos que no cumplen sus expectativas y las de sus colaboradores, no solamente no las recibirán sino que además serán separados de la administración.
La intervención del mandatario municipal no fue feliz y así lo hicieron conocer los propios trabajadores que se quejaron por las presiones sufridas. Lo más duro para ellos fue enfrentarse a la posibilidad de ser marginado no solamente del cuestionable sistema de premios dispuesto por el intendente, sino también de quedarse sin trabajo por el solo hecho de “no hacer las cosas bien”, un criterio difícil de determinar con precisión.
Según los testimonios brindados por participantes, durante el encuentro Trinchieri aclaró que algunos contratados no fueron invitados porque “no hicieron las cosas bien” y no solamente no recibirán los 200 pesos prometidos, sino que además podrían quedarse sin trabajo. Por otro lado, el hecho de que una advertencia de semejante calibre haya sido formulada pocos días antes de los comicios permite inferir intencionalidades emparentadas con el clientelismo más que con una saludable preocupación por el ejercicio de la función pública.
La posibilidad de que el vecinalismo vuelva a sufrir una dura derrota, similar o incluso peor a la registrada en las últimas primarias, donde la lista encabezada por Héctor Madoery y Elvio Saravia fue la menos votada por el electorado sunchalense, provocó que el intendente Trinchieri tomara conciencia sobre el cuestionamiento generalizado hacia su gestión y lo obligara a cambiar de estrategia, poniéndose al frente de campaña proselitista. Es probable incluso que el duro traspié lo haya sumido en la desesperación haciendo que se incline por viejas prácticas políticas como la presión sobre los empleados para asegurar un caudal mínimo de votos.
El modo y especialmente el lenguaje que utilizó el intendente para dirigirse a los empleados contratados no lo ayudó para que su mensaje fuera interpretado sin suspicacias, ya que la referencia vaga a hacer las cosas bien hizo que la mayoría interpretara que si el domingo no votan por la lista oficialista podría perder sus empleos. Además, durante su intervención, Trinchieri calificó a la gratificación de 200 pesos para quienes “hagan las cosas bien” como “chirolas” que ayudarán “a llegar a fin de mes”.

Una clara advertencia

“Hay algunos que no han sido convocados porque no han hecho bien las cosas y hay otros a quienes se les va a cortar el contrato”, dijo repentinamente el mandatario, endureciendo el tono de voz. “Acá está la gente que queremos que nos siga acompañando en el trabajo, a quienes queremos darle este primer paso que mañana puede ser otro paso más y pasado sea un contrato en blanco y recontra pasado pueda llegar a ser planta permanente de la Municipalidad, ¿está claro? ”, agregó después .
Lo peor de todo, sin embargo, y algo que indudablemente el sindicato de trabajadores municipales y la oposición abordará en los próximos días es la aclaración que hizo el intendente municipal a los trabajadores reunidos de que “no se trata de contrato en blanco, no se trata de planta permanente, no se trata de sindicato, no se trata de nada”.

martes, 8 de septiembre de 2009

Cómo afectará a Sunchales la nueva Ley de Radiodifusión


La denominada Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que el Gobierno pretende sancionar antes de fin de año provocará grandes cambios en la teleradiodifusión del país, incluido Sunchales. Los puntos más preocupantes de la iniciativa son la sugestiva ausencia de la figura del pequeño radiodifusor privado en el proyecto, una cuestión que en caso de no ser subsanada durante el sumarísimo trámite parlamentario que se le está dando, podría provocar la desaparición de emisoras con más de una década de trayectoria; y la posibilidad de que el Municipio acceda a una licencia, hecho que según fuentes confiables, la administración vecinalista ya vislumbra como una alternativa de interés.
La exclusión de los pequeños radiodifusores privados e independientes ya levantó polémica en la vecina provincia de Buenos Aires, donde la Asociación de Radios Licenciatarias Independientes (ARLIBA) viene solicitando el reconocimiento de las denominadas radios de gestión local que paradójicamente no se encuentran contempladas en el proyecto de ley que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner envió al Congreso.
Hace unas semanas la entidad que nuclea a cientos de pequeñas emisoras radiales privadas e independientes del interior de la provincia de Buenos Aires advirtió que el proyecto kirchnerista ni siquiera menciona en ninguno de sus más de 150 artículos las palabras “radios” y “periodistas”, una desprolijidad inadmisible que aún no fue subsanada.
A través de un comunicado los pequeños radiodifusores independientes y privados criticaron la falta de consideración del Gobierno hacia cientos de emisoras que desde hace años se esfuerzan para brindar servicios de información esenciales a las comunidades del interior, compitiendo de manera desigual con las grandes cadenas nacionales.
El caso planteado por ARLIBA se ajusta también a Santa Fe y el resto de las provincias argentinas, donde las pequeñas emisoras de gestión local, en caso de que se apruebe el proyecto oficialista, deberán hacer frente a una creciente competencia desigual frente a gobiernos municipales y cooperativas de servicios públicos.
En efecto, el proyecto de ley que está siendo tratado en el Congreso prevé la división del espectro radiofónico en tercios, facilitando el ingreso del Estado y de entidades no gubernamentales, entre ellas las cooperativas y empresas de servicios públicos, a costa de una reducción de la participación de las empresas periodísticas.
ARLIBA alertó sobre los efectos negativos que tendría esta modificación sobre las emisoras de gestión local y las fuentes de trabajo que estas brindan desde hace años y solicitó que la posibilidad de que los municipios y las cooperativas de servicios públicos sean excluidas en ciudades de escasa densidad demográfica.


Trinchieri y el sueño de la radio propia. Fuentes bien informadas señalaron que la administración vecinalista ve con buenos ojos la posibilidad de contar con una emisora radial propia e incluso ya habría establecido contactos con las áreas competentes del Gobierno nacional para avanzar con dicha idea. Si bien se trata de una versión extraoficial no sorprendería que el intendente Trinchieri considerara la alternativa de contar con un medio de comunicación gubernamental ya que históricamente utilizó todos los elementos a su alcance para intentar manipular los contenidos de los medios privados, estableciendo sistemas de premios y castigos que, salvando las distancias, no tienen nada que enviarle a la política discriminatoria que lleva adelante el gobierno kirchnerista en materia de distribución de publicidad oficial.
Si bien la posibilidad de silenciar críticas periodísticas siempre fue una obsesión para Trinchieri, en su cuarta gestión al frente de la intendencia montó una estructura propagandística que no tiene precedentes en la historia de la ciudad, creando una subsecretaría que cuenta con una gran cantidad de recursos oficiales y no oficiales para influir en los medios de comunicación locales.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Trinchieri, la derrota y una salida de compromiso

Aunque casi nadie lo cree, los funcionarios del gabinete de Gobierno de Oscar Trinchieri dimiten desde hace años argumentando “motivos estrictamente personales”. El caso de la última baja, no tenía por qué ser diferente. El problema es que el alejamiento del subsecretario de Desarrollo Social, concebido como respuesta al contundente e inequívoco pronunciamiento de la ciudadanía, es demasiado débil.
En efecto, si se considera que en las últimas primarias celebradas hace poco más de una semana, 9 de cada 10 vecinos que concurrieron a sufragar no lo hicieron por los candidatos del oficialismo, cabría esperar un gesto más contundente.
Con la salida del ignoto González, el intendente Trinchieri asume el riesgo de llegar a los comicios legislativos de septiembre próximo con el mismo equipo de colaboradores con el cual tuvo el tropiezo electoral más pronunciado de la historia del Partido Vecinalista, reuniendo poco más de un millar de votos.
Como la mayoría de los dirigentes que carecen de formación política, Trinchieri suele imitar a los políticos provinciales y nacionales. En este caso, da la impresión que asume la actitud del matrimonio presidencial ante la derrota sufrida por el kirchnerismo en las urnas.
La pobrísima perfomance de la lista encabezada por el secretario de Gobierno, Héctor Madoery, y el subsecretario de Comunicación, Elvio Saravia, logró encender, no obstante, una luz de alerta incluso en una mentalidad tan cerrada y egocéntrica como la del intendente, quien al igual que el matrimonio presidencial, optó por desprenderse de funcionarios de baja significación política.
Con el alejamiento del intrascendente González, el mandatario sunchalense echa mano a una salida de compromiso que no hace más que multiplicar la inquietud sobre cómo reaccionará el gobierno municipal ante un nuevo revés electoral de igual magnitud al que sufrió en las primarias.
Es probable que la falta de autocrítica del mandatario, quien al menos hasta ahora no parece dispuesto a dar un golpe de timón que encauce su gestión, multiplique la sensación de descontento que predomina en la mayoría de los sunchalenses.

miércoles, 15 de julio de 2009

Del Tango 10 al Focus oficial


Salvando las distancias, el abuso en el que incurre el ex presidente Néstor Kirchner, quien utiliza la flota de aviones y helicópteros de la Presidencia para realizar viajes personales o de índole proselitista, se asemeja a la actitud que tiene el intendente Oscar Trinchieri con los vehículos de la Municipalidad de Sunchales.
Hasta no hace mucho, más precisamente hasta que perdió las elecciones, Kirchner era el modelo a seguir por los dirigentes justicialistas y filo justicialistas del interior del país como Trinchieri, quienes sueñan con llegar o mantenerse en el poder para usufructuar los bienes del Estado. Para ser justos y como se dijo, salvando las distancias, ya que es realmente improbable que nuestro mandatario llegue a usufructuar un Lear Jet como el Tango 10, Trinchieri acumula una gran cantidad de “horas de vuelo” en los vehículos de la Municipalidad.
La opinión pública sunchalense tomó conocimiento de los malos hábitos de nuestro intendente en la década pasada, cuando el otrora independiente periódico El Tiempo denunció la utilización del vehículo oficial –el viejo e interminable VW Polo- para fines personales del mandatario, quien solía llevárselo los fines de semana para realizar viajes de placer por las sierras cordobesas.
El abuso en el que incurría Trinchieri era doble, porque al desgaste de la unidad, le sumaba el gasto de combustible que cobraba mediante la presentación de vales escritos a mano y extendidos por él mismo, tal como reconocieron las fuentes consultadas por esos años.
Al igual que Kirchner y una vez más, salvando las distancias, Trinchieri utilizaba el vehículo oficial para asistir a encuentros partidarios, como el que se realizó en una ciudad del norte santafesino y que tuvo como testigo a un dirigente partidario sunchalense que lo vio llegar de lo más orondo a bordo del legendario VW Polo color blanco.
Los cuatro años de ostracismo santafesino parecen no haber hecho mella en el ímpetu del mandatario, quien una vez más, salvando las distancias, al igual que Kirchner, está dispuesto a ignorar las críticas e incluso la reprobación social para satisfacer su necesidad irrefrenable de viajar a cuenta de los contribuyentes.
El primer abuso que volvió a causar polémica fue la utilización de la combi destinada al transporte de chicos con capacidades diferentes para transportar a funcionarios del gabinete de Gobierno a reuniones fuera de la ciudad. Al igual que Kirchner y salvando las distancias, Trinchieri procuró resguardarse mediante la aprobación de una norma que le permitiera continuar realizando los tours por la provincia y el territorio nacional.
Según relatan lectores de este blog, la cosa no quedó allí, porque a pesar del antecedente del VW Polo, que pudo haber influido en la derrota electoral de 2003, Trinchieri ordenó la adquisición de un nuevo vehículo oficial, un señorial Ford Focus, que volvió a utilizar para viajes de índole personal, como el que realizó a una localidad cordobesa donde su hijo compitió en un torneo de ajedrez. Ese no sería el único abuso cometido con el vehículo del óvalo azul, ya que según refieren distintas fuentes, habría sido utilizado por el mandatario e incluso por funcionarios de su confianza para realizar viajes cuyo carácter oficial por lo menos parece discutible.

miércoles, 1 de julio de 2009

Sunchales y la prensa dependiente

Me hicieron llegar un video con declaraciones de Jorge Tribouley, propietario y director del viejo semanario El Eco que cumple 27 años de vida. Obviamente, quien me facilitó la copia espera que haga algún comentario crítico sobre la estrecha visión de este periodista y no se equivoca, dado que al igual que los otros dos semanarios que hoy circulan en la ciudad no solamente no cuentan con periodistas comprometidos -y no digamos capacitados-, sino que dependen editorialmente de medios de comunicación foráneos.


La experiencia de El Eco es paradigmática: nació como un medio cooperativista y terminó asociado con el multimedio del ex ministro menemista José Luis Manzano. (Fuente: elecosunchales.com.ar)

Más allá de la proverbial pobreza intelectual del propietario y director de El Eco, en cuyo discurso de aproximadamente cinco minutos ni siquiera se mencionan palabras caras al ejercicio de la prensa escrita como libertad de expresión, pluralidad, democracia, transparencia, compromiso con los intereses generales de la comunidad… (obviamente ese no es el “producto” que le interesa vender al Sr. Tribouley, quien como señalé en su momento se benefició directa e indirectamente con contratos laborales durante la anterior administración de Oscar Trinchieri), lo que debería debatirse es la dependencia editorial de los medios gráficos locales a empresas santafesinas y rafaelinas.
Seguramente habrá quien observará que El Tiempo, el periódico que fundé a mediados de los noventa precisamente para que la prensa sunchalense se pusiera a la altura de la ciudad, también pertenece a una empresa editorial foránea y eso es tan cierto como el hecho de que a lo largo de los trece años que lo dirigí, nunca recibí una imposición de parte de diario Castellanos y cuando este quiso que se convirtiera en un medio oficialista, se me despidió de manera inmisericorde, sin siquiera pagarme la indemnización correspondiente.
¿Qué le pasó entonces al periodismo sunchalense para que sus principales medios de comunicación se arrodillaran ante los intereses de otras ciudades de la provincia? El proclamado El Eco de Sunchales, fundado ciertamente por viejos cooperativistas hoy no es más que un suplemento del diario Uno de Santa Fe, publicación perteneciente al grupo empresario Vila-Manzano, integrado por el ex ministro menemista que según el recordado ensayo de Horacio Verbitsky, se hizo célebre por la frase “(yo) robo para la corona”. El nuevo semanario Sunchales Hoy no se queda atrás y depende editorialmente del competidor del Uno, el viejo y acomodaticio diario El Litoral que supo hacer la vista gorda ante los peores latrocinios cometidos a lo largo de las últimas décadas en nuestra provincia. Y qué decir del malogrado El Tiempo que fundé hace casi quince años y terminó en manos del Vecinalismo que los transformó en una suerte de boletín oficial, sumándose al coro de obsecuentes, como si realmente hicieran falta más.
Pienso que todos somos responsables por el deplorable nivel de nuestros medios de comunicación porque los miramos con indiferencia y hasta los apoyamos económicamente, sin exigir un mínimo de compromiso con los intereses generales de la ciudad. Claro que sobran ejemplos: la indulgencia –yo diría malicia- con que informan sobre los beneficios que tiene para Sunchales el acuerdo de Trinchieri con el PJ kirchnerista (el fondo de la soja, el 15 por ciento para la obra de pavimentación de calles) cuando en realidad deberían cuestionar, como hacen la mayoría de los periodistas de las localidades del interior del país que se ven castigadas por las políticas kirchneristas, la inédita claudicación que mediante la destrucción de la economía regional perjudica a miles de sunchalenses para beneficio ni siquiera de un partido político sino de la reducida camarilla que sigue al intendente vecinalista.

Rol institucional. Cualquier periodista, formado académicamente o no, sabe que un periódico no es una empresa más porque por definición ocupa un lugar destacado dentro del sistema institucional. Salvo honrosas excepciones, los periodistas sunchalenses, especialmente los que revistan en la gráfica, simulan desconocer ese pequeño detalle con los resultados que todos conocemos: ediciones mediocres donde la crítica brilla por su ausencia y los comentarios laudatorios a la gestión de turno, incluso cuando esta se asocia a intereses abiertamente contrarios a los de la ciudad y la región, son moneda corriente. Claro, no deberíamos sorprendernos porque ellos mismos responden a los dictados de empresas editoriales foráneas que realmente no desean que la ciudad crezca, se desarrolle y les dispute sus privilegios y su protagonismo.

lunes, 29 de junio de 2009

La pelea absurda por el favoritismo de Reutemann


Como en la década del noventa, la historia se repite en Sunchales, incluso con los mismos protagonistas. El gobierno vecinalista intenta subirse a una victoria que no le pertenece, arrebatándosela a los referentes históricos del reutemismo sunchalense. En efecto, el intendente Trinchieri mientras negocia en Buenos Aires con el debilitado kirchnerismo fondos para obras públicas, se dispone a protagonizar una nueva historia de intrigas y enredos a través de la cual pretende erigirse como el representante del senador Reutemann en Sunchales.
Conocedor de las mañas de su adversario, el ex presidente del Concejo Deliberante, José Marotti, se anticipa a la maniobra convocando a los simpatizantes sunchalenses del justicialismo a expresarse a favor de la lista que encabeza como candidato a concejal en las internas del próximo 5 de julio.
Al igual que hace aproximadamente quince años, con problemas irresueltos y carencias básicas crecientes, la ciudad se transforma en el escenario de las disputas por la bendición del ex piloto de Fórmula Uno. ¿Será Marotti o Trinchieri el favorito sunchalense del senador? La pregunta absurda que solamente beneficiará a los propios interesados -y a sus seguidores- seguramente ocupará el centro de la agenda mediática, desplazando los temas de interés general para la comunidad.

Doble preocupación. El resultado electoral nacional generó inquietud en el vecinalismo que teme que el debilitado gobierno kirchnerista incumpla la promesa de financiar obras públicas en la ciudad. La angustia del intendente Trinchieri fue tal que incluso se anticipó a la debacle y decidió a viajar personalmente a Buenos Aires para apurar la asignación de los fondos prometidos.
El apuro del mandatario responde a dos razones: una, el debilitamiento evidente que sufre el kirchnerismo, proceso que la derrota en las urnas aceleró de manera incuestionable; otra, al incumplimiento del compromiso asumido por el propio vecinalismo de apoyar la candidatura de Agustín Rossi en la ciudad, algo que se ve reflejado claramente en el resultado electoral, donde el diputado kirchnerista obtuvo apenas 800 sufragios.
Como informa “en exclusiva” el sitio web sunchaleshoy, convertido a la sazón en vocero oficioso del gobierno vecinalista, la gestión del intendente en Buenos Aires tuvo un magro resultado que sin embargo fue anunciado con gran pompa: la efectivización del 15 por ciento del dinero prometido para pavimentar calles.
El justificado temor por el posible evaporamiento de la promesa electoral –quién puede decir qué rumbo tomará el gobierno nacional y el país en los próximos dos años- incluso fue reconocido por el primer candidato a concejal por el vecinalismo, Héctor Madoery, quien según el relato de un lector de este blog que observó el debate realizado recientemente en la escuela Matienzo, afirmó que los fondos prometidos nunca se efectivizarán en su totalidad.

domingo, 21 de junio de 2009

Toselli, el dirigente local con mayor intención de voto e imagen positiva

Una encuesta encargada por el Frente Progresista revela que el candidato a diputado nacional tiene en Sunchales una intención de voto del 80 por ciento y una imagen positiva del 79 por ciento. El contraste con el vecinalismo es impresionante: el 78 por ciento de los encuestados opinan que la cuarta gestión del intendente Oscar Trinchieri es negativa.



Según el sondeo, el único con mediciones de candidatos locales que hasta ahora se ha dado a conocer, Gonzalo Toselli es el dirigente con imagen positiva más alta y mayor intención de voto, razón por la cual, es probable que sea el más beneficiado desde el punto de vista político en los comicios del próximo domingo. Si el estudio es preciso, incluso sin llegar a resultar electo diputado nacional, Toselli podría ser el gran ganador de las elecciones legislativas, dado que si se confirman las previsiones, tiene un 80 por ciento de intención de voto, un guarismo que difícilmente registre antecedentes en la historia política sunchalense, hecho que lo dejaría en una posición inmejorable para competir por la intendencia en los comicios de 2011.
Sin embargo, eso no es todo, porque más allá de esa intención de voto elevadísima, Toselli es el dirigente de la política local con mayor imagen positiva, superando por varios puntos porcentuales a todos sus contrincantes del oficialismo y de la oposición.
En efecto, según el estudio, Toselli cuenta con un 48,24 por ciento de imagen buena y un 31,18 por ciento de imagen muy buena, seguido por Leandro Lamberti con un 59,41 por ciento de imagen buena y un 12,94 por ciento de imagen muy buena y Cecilia Ghione con 52,94 por ciento y 9,41 por ciento, respectivamente.
El primer dirigente oficialista en el ranking de valoración es el secretario de Gobierno, Héctor Madoery, aunque se encuentra muy lejos con el 20 por ciento de imagen buena y el 3,53 por ciento de imagen buena e incluso es superado por un histórico del PJ como José Marotti con el 27,65 por ciento y el 0,59 por ciento respectivamente.
Entre las figuras provinciales el dirigente mejor ponderado es el gobernador Hermes Binner (61,18 por ciento y 12,35 por ciento respectivamente), a quien les siguen en una paridad sorprendente los senadores Carlos Reutemann (31,76 por ciento y 5,88 por ciento) y Rubén Giustiniani (38,24 por ciento y 1,76 por ciento).
En el caso del ex gobernador Reutemann, sin embargo y a diferencia de Giustiniani, cuenta con una imagen negativa superior a la positiva (55,30 por ciento contra 37,64 por ciento).

Rechazo generalizado a la gestión de Trinchieri. El estudio encargado por el Frente Progresista también resulta revelador en cuanto al nivel de satisfacción que tienen los sunchalenses sobre la cuarta gestión de Oscar Trinchieri al frente del gobierno municipal. Un porcentaje elevadísimo de los encuestados señalan que consideran la actuación del gobierno vecinalista como mala (57,06 por ciento), mientras que el 21,18 por ciento afirma que es regular, lo que implica una imagen negativa del 78,24 por ciento.
La pobre perfomance del vecinalismo solamente es superada por la gestión nacional de la presidenta Cristina Fernández que acumula un 89,41 por ciento de imagen negativa entre los sunchalenses, un guarismo prácticamente imposible de equiparar.
El caso de la gestión provincial es completamente diferente, dado que la gestión de Hermes Binner tiene un 52,35 por ciento de imagen positiva contra un 43,53 de imagen negativa.

martes, 2 de junio de 2009

Rossi reclama un apoyo explícito de Trinchieri


El diputado nacional kirchnerista quiere que el intendente municipal lo reciba oficialmente y pida a los vecinos que lo voten el 28 de junio. Si no lo hace se podrían ver comprometidos los fondos para la pavimentación de calles.


El incómodo tema fue ventilado durante la anteúltima sesión del Concejo Deliberante, cuando la oposición ironizó sobre los compromisos políticos asumidos por el intendente Oscar Trinchieri ante el Gobierno nacional, a cambio de la promesa de asignación de fondos para llevar adelante un plan de pavimentación de calles. Según trascendió, el kirchnerismo hizo saber a sus aliados en Sunchales que está dispuesto a hacer cumplir “en su totalidad” el acuerdo suscripto que incluye, además de la candidatura del secretario de Gobierno, Héctor Madoery, la recepción oficial del diputado Agustín Rossi.
La exigencia no es caprichosa, puesto que el intendente Trinchieri, consciente del grado de rechazo que provoca la figura de Rossi –uno de los mayores defensores de las retenciones en el Congreso-, ha venido eludiendo no solamente recibir en forma oficial al diputado kirchnerista, sino también la expresión de cualquier manifestación de apoyo explícito hacia el Frente para la Victoria.
Para el kirchnerismo, la renuencia de su aliado sunchalense representa un acto de traición que podría ser castigado con el bloqueo de los fondos prometidos para la ejecución del plan de pavimentación de calles, tal como reconocieron fuentes vinculadas al comando de campaña, quienes señalaron que “si Trinchieri no hace público su apoyo” a la lista que encabeza el diputado Rossi, “tendrá que olvidarse del subsidio prometido”.
Las fuentes consultadas advirtieron que el hecho de que el subsidio haya sido formalizado no significa que este sea automáticamente adjudicado, especialmente “si no hay voluntad política”. En rigor, esta no sería la única vez que el Estado incumple con algún compromiso, incluso luego de que este haya sido llevado al papel.
Por otro lado, a nivel local se reconoce en forma extraoficial que el intendente Trinchieri nunca tuvo la intención de expresar un apoyo explícito a la candidatura del diputado Rossi, aun cuando se comprometió a hacerlo a la hora de negociar el acuerdo con la Casa Rosada. Su reticencia inicial a aparecer en la clásica fotografía de campaña junto al presidente del bloque oficialista en Diputados se intensificó cuando el legislador comenzó a ser escrachado por productores rurales de la provincia. De hecho, la Sociedad Rural local expresó su rechazo hacia la figura del legislador cuando este visitó la ciudad en octubre de 2006. A través de un duro comunicado la entidad expresó, en aquella ocasión, que “la presencia del señor Agustín Rossi en nuestra ciudad, genera malestar en el sector agropecuario, el cual considera que no es un buen diputado nacional, ya que no defiende los intereses de la provincia de Santa Fe y sólo obedece órdenes políticas del Gobierno nacional. Esto se ve reflejado en el apoyo que dio a la decisión del cierre de las exportaciones de carne, el aumento de retenciones, etc, medidas que afectan fundamentalmente a nuestra provincia, la cual posee la mayor cantidad de frigoríficos exportadores y producción de leche del país”.
Los dirigentes rurales de Sunchales y la región incluso señalaron en aquel comunicado que “si Rossi va a continuar con este tipo de acciones que afectan en su totalidad a nuestra provincia, mejor sería no tenerlo como diputado”.

sábado, 16 de mayo de 2009

Trinchieri el bromista

El intendente Oscar Trinchieri envió un presente a la concejala socialista Cecilia Ghione en el día de su cumpleaños, un gesto de buena educación si no fuese porque el regalo no fue otro que uno de los 600 termos que la Municipalidad adquirió sin informar a los miembros del Concejo Deliberante ni a la comunidad en general.
Quienes conocen al mandatario municipal saben que es afecto a las provocaciones y esta es una más. El problema es que la broma de indudable mal gusto, recayó sobre una persona que fue elegida por los sunchalenses para que los represente en el órgano legislativo de la ciudad. La conclusión es obvia: el mandatario no intentó tomarle el pelo simplemente a una concejala sino a toda la comunidad.
Desde hace varias semanas la concejala Ghione viene reclamando se brinde información precisa sobre la adquisición de merchandising por parte de la Municipalidad, así como también de la inversión realizada en la última fiesta de carnaval. Contrariamente a lo que desde la Intendencia se intenta hacer creer, se trata de una inversión importante para una Municipalidad como la de Sunchales que además se da en un contexto de crisis económica y social, donde varias empresas locales están despidiendo empleados o analizan la alternativa de hacerlo si las condiciones empeoran.
Por otro lado, Cecilia Ghione encabeza la lista de candidatos a concejal por el Partido Socialista, lo que implica que la provocación del intendente Trinchieri es un acto de campaña electoral. El mensaje hacia la edil opositora y hacia todos aquellos que se atreven a cuestionar sus decisiones es sumamente claro: no solamente hace lo que quiere al frente del gobierno municipal, sino que además, no siente el deber de informar ni justificar sus actos ante la comunidad y está dispuesto a burlarse de quienes intentan controlarlo.
El intendente Trinchieri siempre pensó que está dotado del don de la comicidad. Si así fuera, cosa muy dudosa, cabría recordarle que no fue elegido para gastar bromas sino para gobernar una ciudad que por pequeña no deja de tener serios problemas, como la mayoría de las localidades del país.

lunes, 20 de abril de 2009

Pavimento: una propuesta que cataliza el descontento general

Concebido como una forma de revertir la falta de un programa de obras públicas que se encuentre a la altura de las necesidades y las demandas de la ciudad, el plan de pavimentación de 16 cuadras mediante un subsidio nacional no hizo más que exacerbar el descontento de la comunidad

Lo que en principio debía representar el gran anuncio de la gestión vecinalista terminó por transformarse en un catalizador del descontento que predomina en la comunidad sunchalense: desde que la propuesta de pavimentar unas 16 cuadras con fondos provenientes de la Nación fue presentada a través de una rueda de prensa encabezada por el intendente Oscar Trinchieri, los reclamos comenzaron a multiplicarse en forma incesante.
Más allá del cuestionamiento básico que esta forma de administrar los recursos públicos representa, las quejas de los vecinos están dirigidas a la forma inconsulta con que la administración vecinalista decidió la nómina de cuadras a pavimentar. El lógico malestar de quienes esperan el pavimento desde hace décadas se ve exacerbado por la arbitrariedad utilizada por los funcionarios municipales para decidir qué calles se asfaltarán.
Otro de los cuestionamientos expresados por los vecinos es la gratuidad que la obra tendrá para los frentistas, decisión que profundiza las dudas existentes sobre los criterios utilizados para definir la nómina de cuadras que serán asfaltadas. Demostrando rápidos reflejos, la oposición recogió este reclamo y propuso que el subsidio que supuestamente la Nación remitirá al Municipio pase a engrosar un fondo que servirá para financiar un programa de pavimentación de calles.
La idea de la oposición política en el Concejo es justamente establecer las bases de un programa de obras públicas de mediano y largo plazo que trascienda la coyuntura, las necesidades electorales de la gestión de turno y brinde la transparencia y previsibilidad que los vecinos reclaman en cuestiones básicas como pavimento y vivienda. Se trata de una propuesta que contradice en forma expresa los criterios seguidos por el intendente Trinchieri y que en resumidas cuentas plantean que en nuestra ciudad no se pueden llevar adelante programas de pavimentación de calles con recursos propios, ni siquiera con la contribución de los vecinos, sino solamente con el financiamiento provincial o nacional.
Obviamente, la confrontación de una perspectiva cortoplacista con otra de mediano plazo, previsible y sustentable, no solamente está destinada a ofrecer al electorado un contraste sobre formas contrapuestas de concebir la función pública, sino también, una alternativa que trascienda el alcance de una gestión nacional que muy probablemente comience a declinar en los próximos meses.
En efecto, si las obras estructurales que la ciudad necesita dependen de la suerte del kirchnerismo, una corriente interna del PJ que comienza a perder apoyo partidario y general a nivel nacional, el desarrollo de Sunchales se verá constantemente condicionado por los avatares políticos nacionales.
La realidad demuestra que las ciudades que lograron desarrollarse exitosamente a lo largo de las últimas décadas, entre ellas la vecina Rafaela, debieron hacerlo independientemente de los contextos nacionales favorables o desfavorables. Sunchales no tendría por qué ser la excepción y el estancamiento que sufrió en los últimos veinte años, sobre todo en materia de infraestructura pública, lo demuestra con claridad.
Por otro lado, como dije en el momento en que la propuesta salió a la luz pública, al vecinalismo no le resultará fácil convencer a los sunchalenses que apoyen la cuestionada gestión de Cristina Fernández ya que la ciudad, al igual que la gran mayoría de las localidades del interior del país, padece los efectos de una política económica centralista que está devastando las economías regionales.
Más allá de la desinformación reinante, el sunchalense promedio es consciente que la administración nacional no lo representa y que hasta incluso contaría sus intereses, como se ha visto, además del conflicto agropecuario, con casos puntuales como el desmantelamiento del sistema previsional mixto y el consiguiente cierre de Unidos AFJP, una de las principales fuentes de trabajo de la ciudad.

domingo, 12 de abril de 2009

El abrazo del oso

Presionado por una opinión pública cada día más desfavorable, el intendente Oscar Trinchieri se lanzó definitivamente y en el peor momento, a los brazos del kirchnerismo. A cambio de una promesa de fondos para concretar un más que moderado programa de repavimentación de calles, cuyo cumplimiento obviamente está atado al resultado electoral de junio próximo, el mandatario expresó su lealtad al “ex presidente en funciones” Néstor Kirchner.
Como su sinuosa trayectoria de compromisos y traiciones no lo ayuda, Trinchieri debió dar una “prueba de amor”, imponiendo a su colaborador más cercano y eficiente como cabeza de lista en los comicios municipales donde créase o no, el vecinalismo se plebiscitará a sí mismo para sumar adhesiones a la desdibujada gestión de Cristina Fernández.
La riesgosa jugada no sorprende ni a oficialistas ni a opositores, puesto que Trinchieri se encontraba huérfano y sin apoyo provincial ni nacional que le permitiera hacer frente a una comunidad que maduró en el último lustro y no solamente exige resultados sino también transparencia.
El acuerdo sellado es similar al que cientos de intendentes de todo el país debieron aprobar a lo largo de las últimas semanas, bajo la imposición de una dirigencia en retirada que es perfectamente consciente de la debilidad extrema que padece.
Obviamente soporta fuertes cuestionamientos éticos puesto que se sustenta en un conflicto de intereses que enfrenta a la administración nacional con el interior del país. En efecto, suponiendo que algún día llegaran a concretarse, las 16 cuadras de pavimento anunciadas por el mandatario municipal representarían una burla si se las compara con el aporte que la ciudad y su zona de influencia realizan a las arcas del Tesoro nacional.
Desde el punto de vista electoral el acuerdo con el kirchnerismo resulta sumamente riesgoso, puesto que debilita aún más la imagen de la gestión municipal y la enfrenta directamente con los productores agropecuarios, un sector que tiene una alta incidencia en el desarrollo de nuestra ciudad.
Resulta difícil imaginar de qué manera el mandatario y sus colaboradores políticos más estrechos –Héctor Madoery y Elvio Saravia- se las arreglarán para convencer a un electorado ansioso por castigar al gobierno nacional que en realidad deben darle el apoyo a cambio de la promesa de la pavimentación de un reducido grupo de calles.
Eso no es todo, porque si es altamente probable que el acuerdo con el kirchnerismo no beneficie al vecinalismo, sino que por el contrario, lo perjudique, existen sobradas razones para pensar que tampoco habrá de resultar provechoso para la gestión presidencial, puesto que no se trata más que de un manotazo de ahogado que difícilmente pueda frenar la ola de rechazos que presumiblemente tomará forma en las urnas hacia fines de junio.
Lo más probable es que el acuerdo no sea más que un intento vano y de última hora para engañar a un electorado que quiere previsibilidad y no pases mágicos que permitan la realización de obras imprudentemente postergadas a cambio de lealtades políticas que saldrán demasiado caras a la ciudad.