Mostrando entradas con la etiqueta Elecciones 2009. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Elecciones 2009. Mostrar todas las entradas

martes, 29 de septiembre de 2009

Trinchieri todavía no logra asimilar la derrota

El estupor es tal que ayer ni siquiera se publicaron los resultados de los comicios en la web oficial del municipio.


La cúpula partidaria parece no haber reaccionado tras la categórica derrota sufrida en las urnas. Según fuentes extraoficiales, el intendente no concurrió ayer a su despacho, tal como lo hace habitualmente. Hasta el momento, el único funcionario que ensayó una explicación pública fue el secretario de Gobierno, Héctor Madoery, quien afirmó que no toma el resultado adverso de los comicios “como una derrota” sino como un llamado de atención, “un golpe a la puerta que nos debe hacer revisar ciertas cosas para seguir trabajando”.
Es obvio que una frustración tan contundente provocará fisuras no solamente en la reducida estructura partidaria, sino también en el gabinete de gobierno de Oscar Trinchieri. En ese sentido, si el traspié en las primarias causó el alejamiento de Román González, es probable que el revés del domingo termine desencadenando más dimisiones. Entre la lista de candidatos a dejar sus cargos figuran el propio Madoery y el subsecretario de Comunicación, Elvio Saravia, indudablemente los dos grandes derrotados de ambas citas electorales. Sin embargo, también cabe la posibilidad de que el intendente se desprenda de funcionarios que son muy cuestionados por la comunidad, como la secretaria de Desarrollo Social y Económico, Griselda Bocco y el subsecretario de Cultura, Deportes y Recreación, Elvio Samudio.
El caso del subsecretario de Servicios Públicos, Aldo Trinchieri, es diferente, puesto que si bien en el partido predomina la opinión de que el hermano del intendente no goza de la mejor imagen en la comunidad, sus miembros también son conscientes que es probable que el vínculo familiar termine pesando más a la hora de decidir su continuidad.
Con todo, una fuente partidaria reconoció ayer que para que se empiecen a tomar la decisiones primero es necesario que la cúpula dirigencial salga del estado de estupor en el que se encuentra. El golpe ha sido tal que la página oficial de la Municipalidad ni siquiera cargó ayer los resultados de los comicios locales, hecho que refleja la confusión y el estado de ánimo de la mayoría de los miembros del entorno del intendente Trinchieri.

Una realidad desvelada. El silencio oficial contrastó con el runrún que se apoderó de los medios de comunicación, incluso aquellos que durante los dos primeros años de la gestión se mostraron tolerantes hasta extremos grotescos como los periódicos Sunchales Hoy y El Eco. Luego de descubrir de manera repentina que la gran mayoría de los sunchalenses reprueba la cuarta gestión de Trinchieri al frente del gobierno municipal, estos medios de comunicación invitaron a los lectores a individualizar las razones que consideran han sido determinantes en las dos caídas inapelables que sufrió el Vecinalismo.
En realidad las explicaciones son muchas, aunque la principal está relacionada con el hecho ahora patente de que Trinchieri llegó al poder en diciembre de 2007 sin un plan de gobierno ni un equipo de colaboradores. La escasa participación que le sirvió para marginar a cualquier dirigente que pudiera disputar su liderazgo le terminó jugando en contra, ya que debió salir a buscar funcionarios de manera presurosa y sin criterio alguno. Como ejemplo resulta suficiente señalar que recién después de casi un año logró ocupar el área de Obras Públicas que durante varios meses permaneció a la deriva y bajo la órbita del secretario de Gobierno.
Desde mediados del año pasado sostengo que esta es la peor versión del Vecinalismo que hemos conocido los sunchalenses y los resultados de los dos últimos comicios me relevan de presentar cualquier prueba adicional a las que ya he enumerado suficientemente.
Pienso que Trinchieri es víctima del peor mal que puede afrontar un dirigente político: la falta de comprensión de los cambios que experimenta la sociedad. En ese sentido, puede decirse que todavía cree que puede gobernar Sunchales según el modo que hizo popular durante los años noventa, echando mano a acciones publicitarias que no tienen correspondencia en la realidad y apoyándose en un minúsculo grupo de dirigentes que ni siquiera se atreven a cuestionar su autoridad, aun cuando el barco parece encontrarse a la deriva, como en este caso.
Otra razón poderosa del desmoronamiento de la gestión estriba en las renovadas sospechas de arbitrariedad e incluso corrupción en el manejo de la cosa pública. El todavía irresuelto robo al Palacio Municipal dejó en los sunchalenses la misma inquietud y desasosiego que el robo de las recaudaciones de los carnavales sunchalenses. Simple coincidencia o no, este tipo de ilícitos contra el erario público donde parecen estar implicados miembros de la administración no tuvieron lugar durante la gestión anterior.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Binner y un espaldarazo a su gestión


El gobernador dijo que en muchas localidades se expresó un respaldo a las políticas emanadas de la Casa Gris y renovó su apuesta al diálogo y el consenso. Volvió a poner como objetivo la reforma constitucional.
En el cierre del festejo del Frente Progresista en el Hotel Ariston de Rosario, el gobernador Hermes Binner hizo una lectura provincial de las elecciones de este domingo señalando que hubo un “espaldarazo importante” a su gestión.
Las victorias en Rosario, Santa Fe, Santo Tomé, Reconquista, Armstrong, Correa y Esperanza, las "palizas" en San Lorenzo (el Frente Progresista obtuvo casi el 40 por ciento de los votos y el PJ el 11) y Sunchales, la buena elección en tradicionales bastiones justicialistas como Venado Tuerto (donde había un empate técnico) y en Rafaela (perdía, pero el PJ no llegaba al 24 por ciento), llevaron al mandatario a interpretar que en “un importante número de localidades” se expresó con fuerza la “esperanza de una construcción colectiva que nos saque de la actual situación de desigualdad” que él manifiesta encarnar.
Binner sostuvo que queda “mucho por andar” en la provincia y, lejos de decirse acreedor de un cheque en blanco, dijo que ahora es momento de darle “profundidad al diálogo” y de trabajar por el consenso.
En ese sentido, renovó su apuesta a la reforma constitucional como instancia para crear “nuevos espacios” para trabajar por el diálogo y el consenso entre los distintos sectores de la provincia de Santa Fe.

Los resultados oficiales


De acuerdo a los datos suministrados por las autoridades electorales de la provincia, en nuestra ciudad, escrutadas la totalidad de las mesas, se impuso el Frente Progresista, Cívico y Social por el 56,80 por ciento (6.027 sufragios). El PJ se ubicó en segundo lugar con el 20,70 por ciento (2.196 sufragios), correspondiéndole al Vecinalismo el último lugar con el 19,30 por ciento (2.048 votos).
De esta manera, el Frente Progresista accede a dos bancas, las que serán ocupadas por Leandro Lamberti y Cecilia Ghione, mientras que el PJ se queda con la tercera en disputa y que será ocupada por José Marotti.

Para el Vecinalismo se cumplieron los peores pronósticos


La categórica victoria opositora sólo puede ser comparada con la rotunda derrota oficialista. Para el intendente Oscar Trinchieri los peores pronósticos se confirmaron ayer, poco después de las 20, cuando el escrutinio provisorio ratificó con leves variaciones la tendencia electoral expresada en las primarias de agosto pasado, dejando a la lista oficialista en el tercero y último lugar.
A diferencia de las primarias, ayer, 8 de cada 10 sunchalenses que concurrieron a sufragar optaron por los candidatos de la oposición, dejando al vecinalismo sin ninguna de las tres bancas que se pusieron en juego, redondeando una derrota que probablemente no tenga antecedentes, por lo menos en el pasado reciente de nuestra ciudad. Los 800 sufragios adicionales no fueron suficientes para detener una ola opositora que terminó arrasando en las urnas y dejando a Trinchieri en una posición sumamente debilitada, con minoría en el Concejo Deliberante.
De nada sirvieron la férrea defensa ensayada por la prensa escrita ni las encuestas manipuladas por portales electrónicos que el viernes curiosamente daban ganador a Héctor Madoery: el electorado sunchalense volvió a demostrar, en su gran mayoría, que no está conforme con la cuarta gestión de Trinchieri al frente de la administración municipal.
Con un nivel de participación del electorado imperceptiblemente menor al que se registró en las primarias, la distribución de los sufragios entre las tres fuerzas políticas tampoco deparó sorpresas, puesto que el Frente Progresista se impuso por un amplísimo margen al PJ que a su vez aventajó por una diferencia escasa al Vecinalismo. Según el escrutinio provisorio, la lista encabezada por el radical Leandro Lamberti y la socialista Cecilia Ghione obtuvo el 56,80 por ciento (6.027 sufragios), mientras que la lista que postulaba a José Marotti reunió el 20,70 por ciento (2.196 sufragios) y la lista de Héctor Madoery y Elvio Saravia el 19,30 por ciento (2.048 votos). De esta manera, el Frente Progresista se alzó con dos de las tres bancas en juego, mientras que el PJ se quedó con la restante, dejando al Vecinalismo con las manos vacías.
Votos del PDP. Una primera lectura de los resultados permite inferir que el Frente Progresista logró mantenerse a la cabeza de las preferencias del electorado sunchalense, aunque experimentó una leve merma con respecto a las primarias que como dije en este mismo espacio, puede deberse a una migración de sufragios que originalmente fueron al precandidato del PDP. Por otro lado, el Vecinalismo se benefició con una parte de esas voluntades que muy probablemente se encuentran ligadas al concejal Néstor Mosso, un tradicional aliado de Trinchieri.
El caso del PJ merece un análisis más detallado, aunque en principio puede afirmarse que se vio beneficiado por un porcentaje de sunchalenses que no aprueban la gestión de Trinchieri aunque no por ello están dispuestos a votar por el Frente Progresista.
Una cadena de errores. Más allá de la desaprobación generalizada hacia la gestión, el incuestionable resultado electoral de ayer deja en claro que en su desesperación Trinchieri cometió graves errores de estrategia, como por ejemplo, el hecho de no presentar una lista alternativa interna en las primarias, a lo que se le agregó su decisión de ponerse al frente de la campaña, plebiscitando su gobierno, tal como señalé hace unos días en este mismo espacio. Si la ciudadanía está disconforme con lo realizado en los últimos dos años resulta incomprensible que se la invite a opinar a través del voto.
Posibles recambios. Luego de perder las primarias el Vecinalismo intentó apaciguar los ánimos del electorado desprendiéndose del intrascendente subsecretario de Desarrollo Social Román González. La prenda ofrecida fue notablemente insuficiente. Ahora que el resultado se repite es probable que muchos sunchalenses aguarden un recambio en la administración que por lo menos involucre a los funcionarios más cuestionados como Elvio Samudio, Griselda Bocco y el propio hermano del intendente, Aldo Trinchieri, lista a la que obviamente también podrian sumarse los dos grandes derrotados de ayer: el secretario de Gobierno Héctor Madoery y el subsecretario de Comunicación Elvio Saravia.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Madoery, la seguridad y una posición insostenible

El secretario de Gobierno no pudo ayudar a esclarecer el robo de 35 mil pesos al Palacio Municipal, perpetrado hace casi seis meses, pero se postula a concejal y dice que la responsabilidad por la creciente inseguridad que vive la ciudad la tiene la gestión anterior y el gobierno provincial


Al igual que en casi toda América latina, en nuestro país las campañas proselitistas suelen concluir en una retahíla de denuncias artificiosas o de anuncios sin sustento verificable. Sunchales no es la excepción a esta triste regla, ya que en lugar de rendir cuentas sobre lo que ha hecho a lo largo de casi dos años, el vecinalismo se dedica a fogonear denuncias de fantasiosos acuerdos entre el kirchnerismo y el gobernador Hermes Binner y a responsabilizar a la gestión anterior por el déficit habitacional y la inseguridad.
En esta oportunidad -a diferencia de la campaña previa a las primarias que perdió estrepitosamente-, el vecinalismo se muestra prudente en materia de anuncios, evitando referirse a cuestiones que fueron ampliamente promocionadas como el ambicioso plan de pavimentación de calles que desde hace varias semanas se encuentra paralizado –vaya paradoja- por la falta de envío de fondos por parte del gobierno kirchnerista.
Sin embargo esa no es la única incoherencia en la campaña vecinalista. El propio secretario de Gobierno, Héctor Madoery, segundo responsable en materia de seguridad después del intendente municipal, prefirió responsabilizar por la persistencia de un índice de delitos excesivamente alto para una pequeña ciudad como Sunchales, a la gestión anterior. La posición de Madoery, primer candidato a concejal por el oficialismo, es realmente insostenible. ¿Cómo puede intentar transferir su responsabilidad y la del intendente sobre la creciente inseguridad a la gestión anterior o a la voluntad de un funcionario de cuarta línea como Lepoldo Bauducco, cuando la administración que integra ni siquiera pudo ayudar a esclarecer el robo al Palacio Municipal?
En efecto, el secretario de Gobierno tuvo en sus manos una posibilidad de demostrar no solamente su compromiso sino también su idoneidad en la lucha contra el delito propiciando el esclarecimiento del extraño robo perpetrado contra la propia Municipalidad en abril de este año, golpe a través del cual delincuentes que todavía no fueron individualizados se alzaron con 35 mil pesos en efectivo.
Durante sus primeras declaraciones a la prensa el propio Madoery reconoció que el golpe contras las arcas municipales se produjo gracias a “una tarea de inteligencia previa”, deslizando la posibilidad de que los malvivientes hubieran recibido información precisa sobre movimientos de fondos de parte de miembros de la administración municipal. Las sospechas del funcionario no son infundadas, dado que llama poderosamente la atención que se dejaran en la caja de seguridad 35 mil pesos en efectivo un día feriado y sin ningún tipo de medida de seguridad adicional.
A pesar de estas pistas concretas, tras casi seis meses la investigación que lleva adelante el juez de Instrucción Alejandro Mognaschi ni siquiera logró identificar a los presuntos informantes, encontrándose las averiguaciones prácticamente paralizadas. Llama la atención que después del tiempo transcurrido ni las autoridades políticas de nuestra ciudad, entre ellas el propio Madoery y el intendente Trinchieri, ni el juez que investiga el caso hayan comenzado a investigar la conexión interna del robo contra la Tesorería de la municipalidad, sabiendo que constituye la vía más rápida para el esclarecimiento del hecho y la detención de sus responsables.
Más allá de las simpatías políticas que se puedan tener por uno u otro candidato, resulta inexplicable que un funcionario que no ha podido ni siquiera ayudar a resolver un robo contra la propia sede de gobierno municipal, pretenda desligarse de la responsabilidad que le cabe e intente transferirla a gestiones anteriores o a funcionarios de la administración provincial.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Una prueba de fuego para el vecinalismo


¿Qué se puede esperar del domingo? La última cita con las urnas de 2009 provoca un tímido interés en los sunchalenses, es cierto, aunque de su resultado dependerá el rumbo político que seguirá la ciudad en los próximos dos años, prefigurando los comicios ejecutivos de 2011. A la hora de vislumbrar el comportamiento de los casi 10 mil sunchalenses que concurrirán a sufragar, puede servir el resultado de las primarias, donde el oficialismo sufrió uno de los peores reveses de su historia partidaria. No obstante, sería un error esperar que se repitan los mismos guarismos, ya que la elección del domingo es diferente, aunque no tanto como aseguran en el entorno del intendente Oscar Trinchieri.
Tras el sorpresivo traspié vecinalista, los medios de comunicación influenciados por el oficialismo apelaron a una falacia para intentar disimular lo indisimulable: que la lista no cuenta con candidatos capaces de revertir la pobre imagen que tiene la gestión municipal precisamente porque son piezas fundamentales de ella.
En efecto, el vecinalismo no permaneció al margen de las primarias del día 3 de agosto pasado, como señalaron falsamente los semanarios El Eco y Sunchales Hoy, dado que en este tipo de comicios -que pronto se instrumentarán a nivel nacional-, compiten en forma simultánea las listas internas y los partidos o coaliciones entre sí, incluso aquellas fuerzas que presentan una sola nómina de candidatos consensuada.
Si bien parte de la derrota obedeció a un error de estrategia, puesto que a diferencia del Frente Progresista el vecinalismo se vio perjudicado por una ausencia de competencia interna que generó desinterés en el electorado; una perfomance tan pobre implica necesariamente un cuestionamiento hacia la gestión, mucho más aún si se tiene en cuenta que los dos candidatos que encabezan la lista son piezas fundamentales del gabinete de Oscar Trinchieri. Así lo entendió el propio mandatario, quien luego de la derrota forzó la dimisión del subsecretario de Desarrollo Social y modificó la estrategia electoral, poniéndose al frente de la campaña proselitista y transformándola en una suerte de plebiscito sobre su propia gestión.
El problema estriba en que si 9 de cada 10 electores optaron hace poco más de un mes por los candidatos opositores precisamente porque no están satisfechos con la gestión municipal, la conversión de los comicios en una suerte de plebiscito, algo muy común en la política argentina actual, podría representar un grueso error, tanto o más grave que la elusión de la confrontación interna durante las primarias.
Con todo, es probable que el oficialismo experimente una “remontada”, aunque nadie puede decir a ciencia cierta si esta será suficiente para conservar una banca en el Concejo Deliberante. Como se recordará, en agosto la lista encabezada por Héctor Madoery y Elvio Saravia obtuvo poco más de 1200 votos, ubicándose en el tercero y último lugar, incluso detrás de la nómina del PJ. Si el domingo se repite el mismo caudal de sufragios, el partido de la familia Trinchieri necesitaría sumar alrededor de 800 votos para poder pelear la banca correspondiente a la minoría con cierta tranquilidad, un objetivo que en condiciones normales no resultaría difícil de alcanzar pero que en el contexto actual podría resultar muy dificultoso.
La pregunta es de dónde obtendrá el oficialismo el millar de sufragios que necesita para conservar por lo menos una banca. Lo más probable es que provengan de simpatizantes de la Democracia Progresista que supieron votar por un aliado incondicional del vecinalismo como Néstor Mosso, quienes se oponen a que la coalición integrada por su propio partido, el radicalismo y el socialismo predominen en el Concejo Deliberante y se perfilen como una clara opción de gobierno para el 2011. Sin embargo, esta posibilidad, si bien es cierta, no bastaría por sí misma para reunir el caudal que necesita el oficialismo para evitar quedar en minoría.
El principal problema que enfrenta el vecinalismo es que el PJ, una fuerza de la cual se viene sirviendo desde hace años, se ha posicionado como una alternativa minoritaria para el Concejo Deliberante. La perfomance del histórico José Marotti, quien logró imponerse a la dupla Madoery-Saravia en las primarias, así lo demuestra y constituye una opción para quienes no están satisfechos con la gestión de Trinchieri pero por cuestiones ideológicas no apoyan al Frente Progresista.
Por otro lado, para el vecinalismo no será fácil enfrentar una lista encabezada por Leandro Lamberti y Cecilia Ghione, en primer lugar porque el radical viene de obtener más de 4 mil sufragios en las primarias y se posiciona como un serio candidato a intendente para 2011 o 2015 y en segundo lugar porque la socialista goza del crédito que obtuvo durante sus cuatro años de gestión como concejala y hay una buena cantidad de sunchalenses que no quieren que sea desplazada del cuerpo deliberativo.
El intendente Trinchieri es consciente de las dificultades que enfrenta. Por eso se puso al frente de la campaña y en un gesto desesperado, convocó a los empleados municipales contratados para recordarles que si no votan por sus candidatos se quedarán sin trabajo.

domingo, 21 de junio de 2009

Toselli, el dirigente local con mayor intención de voto e imagen positiva

Una encuesta encargada por el Frente Progresista revela que el candidato a diputado nacional tiene en Sunchales una intención de voto del 80 por ciento y una imagen positiva del 79 por ciento. El contraste con el vecinalismo es impresionante: el 78 por ciento de los encuestados opinan que la cuarta gestión del intendente Oscar Trinchieri es negativa.



Según el sondeo, el único con mediciones de candidatos locales que hasta ahora se ha dado a conocer, Gonzalo Toselli es el dirigente con imagen positiva más alta y mayor intención de voto, razón por la cual, es probable que sea el más beneficiado desde el punto de vista político en los comicios del próximo domingo. Si el estudio es preciso, incluso sin llegar a resultar electo diputado nacional, Toselli podría ser el gran ganador de las elecciones legislativas, dado que si se confirman las previsiones, tiene un 80 por ciento de intención de voto, un guarismo que difícilmente registre antecedentes en la historia política sunchalense, hecho que lo dejaría en una posición inmejorable para competir por la intendencia en los comicios de 2011.
Sin embargo, eso no es todo, porque más allá de esa intención de voto elevadísima, Toselli es el dirigente de la política local con mayor imagen positiva, superando por varios puntos porcentuales a todos sus contrincantes del oficialismo y de la oposición.
En efecto, según el estudio, Toselli cuenta con un 48,24 por ciento de imagen buena y un 31,18 por ciento de imagen muy buena, seguido por Leandro Lamberti con un 59,41 por ciento de imagen buena y un 12,94 por ciento de imagen muy buena y Cecilia Ghione con 52,94 por ciento y 9,41 por ciento, respectivamente.
El primer dirigente oficialista en el ranking de valoración es el secretario de Gobierno, Héctor Madoery, aunque se encuentra muy lejos con el 20 por ciento de imagen buena y el 3,53 por ciento de imagen buena e incluso es superado por un histórico del PJ como José Marotti con el 27,65 por ciento y el 0,59 por ciento respectivamente.
Entre las figuras provinciales el dirigente mejor ponderado es el gobernador Hermes Binner (61,18 por ciento y 12,35 por ciento respectivamente), a quien les siguen en una paridad sorprendente los senadores Carlos Reutemann (31,76 por ciento y 5,88 por ciento) y Rubén Giustiniani (38,24 por ciento y 1,76 por ciento).
En el caso del ex gobernador Reutemann, sin embargo y a diferencia de Giustiniani, cuenta con una imagen negativa superior a la positiva (55,30 por ciento contra 37,64 por ciento).

Rechazo generalizado a la gestión de Trinchieri. El estudio encargado por el Frente Progresista también resulta revelador en cuanto al nivel de satisfacción que tienen los sunchalenses sobre la cuarta gestión de Oscar Trinchieri al frente del gobierno municipal. Un porcentaje elevadísimo de los encuestados señalan que consideran la actuación del gobierno vecinalista como mala (57,06 por ciento), mientras que el 21,18 por ciento afirma que es regular, lo que implica una imagen negativa del 78,24 por ciento.
La pobre perfomance del vecinalismo solamente es superada por la gestión nacional de la presidenta Cristina Fernández que acumula un 89,41 por ciento de imagen negativa entre los sunchalenses, un guarismo prácticamente imposible de equiparar.
El caso de la gestión provincial es completamente diferente, dado que la gestión de Hermes Binner tiene un 52,35 por ciento de imagen positiva contra un 43,53 de imagen negativa.

domingo, 12 de abril de 2009

El vecinalismo se plebiscita a través de la candidatura de Madoery

Como es tradición, el partido de la familia Trinchieri recurre a miembros del gabinete de gobierno para conformar su lista de candidatos para el Concejo. En esta oportunidad, el primer lugar de la nómina fue reservado al multisecretario Héctor Madoery

La de septiembre será una dura prueba electoral para el vecinalismo que otra vez vuelve a recurrir a miembros del gabinete para cubrir una lista de candidatos digitada por el intendente Oscar Trinchieri, dejando la desnudo una debilidad institucional que no es nueva. Acuciado por la falta de resultados concretos y un creciente cuestionamiento de la comunidad, el líder vecinalista decidió echar mano a la figura más importante de su equipo de colaboradores, cumpliendo con la orden formulada por la cúpula del kirchnerismo de transformar la elección legislativa en una suerte de plebiscito de la gestión de Cristina Fernández.
La postulación de Madoery, sin embargo, encierra un deseo del intendente Trinchieri de restarle protagonismo a la única figura que hoy podría disputarle un espacio de poder tanto dentro del gobierno como del propio partido. El precedente de Adriana Ghiberto, quien hace unos años atrás osó cuestionar el liderazgo incontestado de la familia Trinchieri en la estructura partidaria, actitud que terminó por marginarla de la actividad pública, parece encajar a la perfección en el caso de Madoery, aunque obviamente habrá que esperar el desarrollo de los acontecimientos para determinar cuál será la suerte del multifuncionario.
Secundando a Madoery, Trinchieri ubicó en esta oportunidad a otro miembro de su gabinete de gobierno, el subsecretario de Comunicación, Elvio Saravia, quien afronta fuertes cuestionamientos por parte de la oposición política y de la comunidad en general por encontrarse involucrado en la adquisición de merchandising por sumas elevadas que no se ajustan al contexto económico actual y que incluso podría haber violado las normas contables vigentes.
Saravia ya se había visto involucrado en la contratación de publicidad oficial en un medio de comunicación de su propiedad, hecho que aún no ha sido investigado convenientemente ni por las autoridades de gobierno ni por la Justicia competente.
Según algunas fuentes del oficialismo, la postulación de Madoery no tendría otro objetivo que facilitar la llegada de Saravia al cuerpo deliberativo, dado que el secretario de Gobierno renunciaría en caso de resultar electo, resolviendo los problemas de imagen pública que aquel tiene y que le impiden ocupar el primer puesto de la lista de candidatos.

Ausente tras casi veinte años
Las principales novedades de estas legislativas serán la ausencia por primera vez en casi dos décadas de un verdadero histórico, el concejal de la Democracia Progresista Néstor Mosso y las internas del Frente Progresista. Poniendo fin a un ciclo de aproximadamente veinte años, el partido de Lisandro de la Torre recurrió a otro histórico para reemplazar a Mosso, Eliodoro Chinellato, quien será secundado por Cristina Morero y Eldo Delpuppo.
La lista encabezada por Chinellatto tendrá la difícil misión de preservar la condición de primera minoría que hoy tiene el bloque del PDP en el Concejo Deliberante.

Una compulsa que fortalece al Frente
En el caso del Frente Progresista, la compulsa entre radicales y socialistas debilitará de alguna manera a los primeros aunque indudablemente terminará beneficiando a la coalición que aspira no solamente imponerse en las legislativas sino también volver a ser gobierno dentro de poco más de dos años.
Tal como se preveía y dejaron entrever las principales figuras de los dos partidos, el enfrentamiento interno terminó siendo la alternativa más aceptable para conformar la lista de candidatos al Concejo Deliberante.
El crecimiento de la figura de la concejala Cecilia Ghione, quien aparece como una de las líderes de la oposición política sunchalense, hizo que cualquier intención de relegarla a un segundo lugar de la nómina naufragara. Como se sabe, el radicalismo deseaba mantener ese lugar, reservándolo para Leandro Lamberti, quien fuera candidato a intendente hace dos años y perdiera por un escaso margen de sufragios.
La imposibilidad de llegar a un acuerdo hizo que Lamberti y Ghione deban enfrentarse para determinar quién ocupara el primer lugar de la lista, hecho que sin dudas acaparará la atención de la mayoría de los votantes.
La conformación de la nómina radical que se completa con el ex secretario de Gobierno, Leopoldo Bauducco y María Luisa González, no fue sencilla, frustrándose a último momento la incorporación del secretario general del sindicato de trabajadores municipales, Adrián Bertolini, quien no fue tenido en cuenta debido a cuestionamientos internos sobre su figura.

lunes, 16 de marzo de 2009

Oficialistas y opositores se preparan para afrontar su primer examen electoral

Como es tradición y para suplir la falta de dirigentes, el Vecinalismo propondrá a funcionarios del gabinete de Gobierno como candidatos a concejal. En la oposición procuran alcanzar un acuerdo que dirima quién ocupará el primer lugar de la lista

El convulsionado escenario político nacional podría hacer sentir sus efectos en los comicios para la renovación de cargos en el Concejo Municipal. El primer examen electoral de la administración vecinalista se producirá en un contexto mucho más complicado que el que se preveía hace un año, en parte debido al rápido desgaste que sufrió la gestión y en parte por la crisis económica que comienza a hacerse sentir con especial énfasis en el territorio provincial. Para la oposición, en cambio, se presenta como una oportunidad para capitalizar los desaciertos del Gobierno y proyectarse para las ejecutivas de 2011.
La carencia de una estructura que asegure la siempre necesaria renovación dirigencial vuelve a causarle problemas al vecinalismo que como de costumbre echa mano al gabinete de Gobierno, conformado en gran medida por funcionarios sin antecedentes en el partido de la familia Trinchieri. Sin embargo, en esta oportunidad, esta tradicional alternativa plantea un serio problema, ya que podría dejar a la gestión sin uno de sus impulsores principales: el multifuncionario Héctor Madoery, a quien fuentes de información oficialistas señalan como quien tiene mayores posibilidades de encabezar la nómina de candidatos.
Una eventual mudanza de quien ocupa la secretaría de Gobierno y Obras Públicas al Concejo dejaría en efecto a la gestión de Oscar Trinchieri sin uno de sus principales impulsores, lo que podría acelerar todavía más el desgaste que viene experimentando de manera notablemente temprana. En consecuencia, bajo esta perspectiva, el dilema al que se enfrenta el oficialismo es priorizar la gestión o, por el contrario, privilegiar la prueba electoral.

Puja inédita en el Frente Progresista
En la oposición el panorama parece más sencillo, aunque como señaló el ex intendente Gonzalo Toselli a El Tiempo, la abundancia de dirigentes tanto radicales como socialistas plantea pujas por cargos electivos que el Frente Progresista no experimentó en anteriores oportunidades. Extraoficialmente se sabe que el radicalismo frentista que responde a Toselli pretende reservar el primer lugar de la nómina de candidatos a concejal a Leandro Lamberti, el joven dirigente que perdiera por escaso margen de sufragios la intendencia en los comicios de 2007.
Dicha pretensión, sin embargo, tendrá que ser convalidada por el resto del radicalismo que se resiste a integrarse a la coalición que llevó a Hermes Binner a la gobernación.
Por otro lado, en esta oportunidad el Socialismo tiene una figura con pretensiones de encabezar la lista: la concejal Cecilia Ghione, quien desea renovar la banca que conquistó en las legislativas de 2005. Se trata de una aspiración doblemente legítima, no solamente por las virtudes de la legisladora, sino también por el lógico deseo del partido de conservar la única banca que tiene en el Concejo sunchalense.
El respaldo explícito del senador nacional Rubén Giustiniani así lo demuestra. El legislador viajó especialmente a nuestra ciudad en repetidas oportunidades para apoyar a la concejala socialista.
Las aspiraciones encontradas de Lamberti y Ghione podrán ser zanjadas a través de dos vías: la negociación o las elecciones internas. Sin embargo, en el Frente Progresista queda por dirimir una segunda cuestión de importancia no menor, como la actitud que adoptará el PDP que en los comicios legislativos de 2005 se inclinó por competir en forma autónoma y por fuera de la coalición y que por el contrario, en las ejecutivas de 2007 se integró a ella merced a un ventajoso acuerdo electoral que le permitió a Horacio Bertoglio regresar al Concejo. Con casi veinte años en el cuerpo colegiado, Néstor Mosso podría volver a presentarse como candidato, habida cuenta de la escasez de nuevas figuras partidarias. Si lo hace, es muy probable que el PDP compita por afuera de la coalición.
El aceleramiento de los tiempos electorales –el día 30 de este mes vence el plazo fijado para presentar las listas de candidatos ante las autoridades partidarias- obliga indistintamente a oficialistas y opositores a tomar rápidas decisiones que tendrán sus consecuencias el 30 de agosto, cuando se sometan al escrutinio de los ciudadanos sunchalenses.